Lunes, 10 may. 2004 Núm. 2861  

 

·ARTAJONA
Por veredas megalíticas
Más de un centenar de personas disfrutó durante la marcha de un día primaveral

rubén lópez - Artajona

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AS tierras donde se alza el municipio de Artajona están curtidas por una amalgama de culturas que han ido hilvanando una rica y ecléctica historia. La Edad Media contribuyó en gran medida a que la villa de El Cerco -única fortaleza que se ha conservado hasta nuestros días en la Comunidad Foral- se erigiera como bastión del Reino de Navarra. Sus calles adoquinadas, hasta vieron pasar a Sean Connery y Audrey Hepburn cuando protagonizaron la película Robin y Marian , allá por el 1976. Pero el pasado de la villa se remonta mucho tiempo atrás: a la Edad de Bronce. Sus dólmenes son una buena muestra de ello.

Con la intención de dar a conocer estos megalitos y difundir así el patrimonio de la zona, la Asociación Cultural Amigos de Artajona celebró ayer laIV Marcha Popular a los Dólmenes.

A las 10.30 horas de la mañana, la Plaza de los Fueros de Artajona acogió a más de un centenar de personas dispuestas a comenzar la romería. Aunque el sol brilló con fuerza durante toda la mañana, las previsiones de lluvia del día anterior acobardaron a muchos vecinos y la afluencia fue menor que en otros años.

Así, la marcha dio el pistoletazo de salida hacia el Portillo de Enériz, lugar donde se encuentran los dólmenes, no sin antes pasar por la fortaleza medieval El Cerco y la Basílica de Nuestra Señora de Jerusalén. Las carreras de los chavales y las bromas de los mayores hicieron más livianos los 4 kilómetros y medio de recorrido. "Como venimos todos los amigos jugando, el camino no se hace nada pesado", comentaba a la llegada Jon Andueza, un artajonés de 12 años.

Tras la visita de rigor a los dólmenes delPortillo de Enériz y La Mina , Francisco Javier Hurtado, organizador de la marcha, se afanaba en colocar las mesas donde más tarde disfrutarían del merecido almuerzo. "Estamos muy contentos por el día que ha salido. Aparte de disfrutar de un buen día de campo, acercamos nuestro patrimonio a la gente para que se conciencie de que está un poco dejado...es una pena", afirmaba Hurtado.

La Asociación de Amigos de Artajona, que él mismo preside, nació precisamente con la intención "de tomarse un poco en serio el tema de restaurar e intentar que el Gobierno de Navarra, de una vez por todas, se decida a reparar y ayudar el patrimonio histórico de la zona". De la misma forma pensaba José Emilio Martínez, vecino de Artajona de 40 años: "Ya que no se pudieron poner los molinos eólicos a causa de los dólmenes (debido al impacto medioambiental), estaría bien que esos ingresos vinieran en forma de turismo. Para eso tendrían que arreglar la pista que sube hasta los dólmenes", se quejaba Martínez.

Mientras, José Echarte, un artajonés de 55 años, preparaba la parrilla en la que freiría los casi 25 kilos de txistorra con los que alimentó a todos los vecinos. "Todo lo que se haga para darnos a conocer y mejorar las condiciones de nuestros monumentos es bueno para el pueblo y bueno para todos", comentaba Echarte entre mordisco y mordisco.

Las carreras de los más pequeños delante de los cabezudos pusieron el punto y final a una exitosa marcha que afianza de esta forma la edición del año que viene.

Los dólmenes de Artajona